Este lunes, los astronautas del último vuelo del transbordador espacial pusieron manos a la obra para entregar suministros, extrayendo un enorme contenedor del Atlantis y acoplándolo a la estación orbital.
El arcón de 6.4 metros contiene más de cuatro toneladas de alimentos, ropa y demás provisiones, suficientes para mantener a la Estación Espacial Internacional y sus residentes operando al menos otro año.
A primera hora del lunes, los astronautas del transbordador Sandra Magnus y Douglas Hurley usaron el descomunal brazo robot de la estación espacial para retirar del compartimento de carga del Atlantis el contenedor Raffaello, de fabricación italiana. Lo colocaron junto a la estación, lo aseguraron y terminaron el trabajo una hora antes de lo previsto.
Los astronautas tenían prevista la apertura de la escotilla horas más tarde para ingresar en el Raffaello y empezar a retirar todas las bolsas y bandejas de provisiones.
Los astronautas también recibieron algunas buenas noticias este lunes: a la NASA ya no le preocupa un trozo de basura espacial que se acercará el martes.
Fuente: AP